¿Vox populi, vox dei?

JALISCO: PRIMERA PLANA DE TRIVIALIDAD Y OCURRENCIAS
Guadalajara, Jalisco. Enero 09.- Si los empresarios de Jalisco, en bloque, se pronunciaron en contra del Congreso del Estado y llamaron dictadores a los diputados cuando pretendieron “amarrar” las manos al Poder Ejecutivo y evitar sus gastos discrecionales, lo más lógico sería esperar que esos mismos empresarios apoyaran al gobernador del estado en su decisión de invertir y pagar a la empresa Televisa más de 38 millones de pesos en la producción de una telenovela de nombre “Las estúpidas no van al cielo”.
Sin embargo ha resultado todo lo contrario. Hasta el momento sólo la industria de la Cámara Joyera se dice dispuesta a invertir 700 mil pesos en la producción.
El coordinador del Consejo de Cámaras Industriales de Jalisco, Javier Gutiérrez Treviño; el Centro Empresarial de Jalisco y el presidente de la CANACO Guadalajara, José María Andrés Villalobos aseguran que no tienen intenciones de apoyar económicamente esa producción.
¿En dónde quedó entonces el apoyo a que el gobernador gastara el dinero como quisiera? Si asegura el titular del Ejecutivo Emilio González Márquez, en una respuesta tardía que sólo evidencia la falta de una política de comunicación, que sólo sería promotor para que los empresarios metieran su dinero.
O el amor terminó muy pronto con los empresarios o el gobernador no supo ni qué firmó cuando se comprometió a entregarle a Televisa otro “cañonazo”, ahora de 38.2 millones de pesos, que sumados a los 67 millones de pesos para Espacio 2007 ya van sumando una cantidad bastante considerable, a cambio de una imagen que lejos de posicionarlo como un estadista del tamaño que necesitaba Jalisco lo colocan como un gobernador sumido en las trivialidades y las ocurrencias.
Pensarán como los artistas de las telenovelas, y si esa es su política de comunicación estarán en lo correcto, que no importa cómo hablen del gobernador, lo importante es que hablen.
La respuesta sigue estando en el incremento en gastos de comunicación, que crecieron en un 83 por ciento para el presente año, pues pasaron de 95 millones en 2007 a 174 millones y no saben cómo o llevan bastante prisa para gastarlo.
En Guanajuato, según la información del periódico A.M., el gobierno estatal se ha negado a informar el monto de los costos de la producción y transmisión de la telenovela que lleva por nombre “Vida Mia” porque asegura que se trata de información confidencial, en un claro gasto discrecional de recursos en el nombre de Dios.
Cabe resaltar que la empresa encargada de la producción llegó a León, Guanajuato (donde por cierto “la vida no vale nada”, según José Alfredo Jiménez) promovida ante el sector empresarial por el arzobispo José Guadalupe Martín Rábago, a quien acompañó el actual gobernador al Vaticano con motivo de su nombramiento.
De Jalisco, es conocida la afiliación católica del gobernador Emilio González Márquez y sí trascendieron los costos para “Las estúpidas no van al cielo”: 38.2 millones de pesos, mismos que se suman a los 67 millones que pagó el gobierno estatal el año pasado a la misma empresa Televisa para la realización del proyecto Espacio 2007.
También el año pasado el gobierno aportó 141 mil pesos para la producción de la telenovela “Destilando Amor” por el simple hecho de que se grabó en el municipio de Tequila.
Ahora, entre los elementos que hicieron decidirse al gobernador de Jalisco para gastar más de 38 millones de pesos se encuentra que además de promover Jalisco como destino turístico también se promoverán “los valores de la familia”.
Dentro de los datos llama la atención también el incremento en gastos de comunicación social, en un 83 por ciento, pues pasaron de 95 millones de pesos en 2007 a 174 millones que se gastarán en el presente año.
La pregunta obligada es si para eso se tensaron tanto las negociaciones en busca del presupuesto y si estamos obligados a compartir la ideología católica de los gobernantes en turno, aunque claro, tendrán la salida fácil de decir que podremos cambiar de canal.
Si esos no son gobiernos mediáticos, quién sabe a quiénes podría enjaretársele ese adjetivo.