Tardía y equivocada respuesta por la "Macrolimosna"
Guadalajara, Jalisco. mayo 14.- Para la marcha, la contramarcha. Para las quejas ante la Comisión de Derechos Humanos, el doble de denuncias en defensa del cardenal, Juan Sandoval Iñiguez.
Se trata de actos que organizan agrupaciones católicas, dice que cuarenta, en defensa de la macrolimosna para la construcción del santuario de los Mártires en el cerro del Tesoro, quienes interpusieron más de once mil quejas en Derechos Humanos en contra de agresiones que profirieron ciudadanos supuestamente contra el cardenal, Juan Sandoval Iñiguez.
Se trata de una defensa de la Iglesia que llega tarde, cuando el vendaval en contra del Gobernador del Estado, Emilio González Márquez, va a la baja por la mentada de madre que envió a sus gobernados durante el banquete del hambre.
Y además de tarde, una defensa equivocada.
Nadie les informó que la Comisión de Derechos Humanos es una entidad creada para garantizar los derechos civiles de los ciudadanos ante actos de autoridad. Porque actos de personas contra personas se dirimen en otras instancias.
Entre sus abogados, cuentan con uno que ha cobrado más de tres millones de pesos, de nombre José Antonio Ortega, que no les informó de tal situación y prefirieron ir a la polarización social.
Es equivocada además porque hace once años, el mismo Cardenal Juan Sandoval afirmó categórico que la Comisión Estatal de Derechos Humanos defendía “a puros delincuentes” y ahora le piden a la CEDH que lo defienda: o ya se les olvidó o mantuvieron esa postura de la polarización.
La mayoría de los actores ha caído en una diarrea verbal que a nada conduce, como uno de los defensores a ultranza de las acciones de gobierno y presidente del CCIJ, de nombre Javier Gutiérrez Treviño, mejor conocido como “El Buches” y quien contra la macrolimosna pidió dirección y sueldos de los quejosos en Derechos Humanos porque eran los mismos desocupados de siempre.
Si se aplicará ese mismo criterio, del otro, es decir, de quienes defienden la macrolimosna, estarían del doble de desocupados de siempre, porque fueron seis mil contra once mil.
O bien se les pudo haber contestado que cuando lleguen a tres millones voltearán a verlos, como dijeron las autoridades de la primera manifestación en defensa del estado laico.
En los últimos días han sido muchas las llamadas en los diversos medios de comunicación en el sentido de que ya se hable de otra cosa, ya no de la macrolimosna, ni de la gubernamentada, situación que no se puede lograr mientras los actores sean los propios interesados en fomentar el tema, como ocurre con las quejas del martes 13 y con la marcha en defensa del santuario del 21 de mayo.
Se trata de actos que organizan agrupaciones católicas, dice que cuarenta, en defensa de la macrolimosna para la construcción del santuario de los Mártires en el cerro del Tesoro, quienes interpusieron más de once mil quejas en Derechos Humanos en contra de agresiones que profirieron ciudadanos supuestamente contra el cardenal, Juan Sandoval Iñiguez.
Se trata de una defensa de la Iglesia que llega tarde, cuando el vendaval en contra del Gobernador del Estado, Emilio González Márquez, va a la baja por la mentada de madre que envió a sus gobernados durante el banquete del hambre.
Y además de tarde, una defensa equivocada.
Nadie les informó que la Comisión de Derechos Humanos es una entidad creada para garantizar los derechos civiles de los ciudadanos ante actos de autoridad. Porque actos de personas contra personas se dirimen en otras instancias.
Entre sus abogados, cuentan con uno que ha cobrado más de tres millones de pesos, de nombre José Antonio Ortega, que no les informó de tal situación y prefirieron ir a la polarización social.
Es equivocada además porque hace once años, el mismo Cardenal Juan Sandoval afirmó categórico que la Comisión Estatal de Derechos Humanos defendía “a puros delincuentes” y ahora le piden a la CEDH que lo defienda: o ya se les olvidó o mantuvieron esa postura de la polarización.
La mayoría de los actores ha caído en una diarrea verbal que a nada conduce, como uno de los defensores a ultranza de las acciones de gobierno y presidente del CCIJ, de nombre Javier Gutiérrez Treviño, mejor conocido como “El Buches” y quien contra la macrolimosna pidió dirección y sueldos de los quejosos en Derechos Humanos porque eran los mismos desocupados de siempre.
Si se aplicará ese mismo criterio, del otro, es decir, de quienes defienden la macrolimosna, estarían del doble de desocupados de siempre, porque fueron seis mil contra once mil.
O bien se les pudo haber contestado que cuando lleguen a tres millones voltearán a verlos, como dijeron las autoridades de la primera manifestación en defensa del estado laico.
En los últimos días han sido muchas las llamadas en los diversos medios de comunicación en el sentido de que ya se hable de otra cosa, ya no de la macrolimosna, ni de la gubernamentada, situación que no se puede lograr mientras los actores sean los propios interesados en fomentar el tema, como ocurre con las quejas del martes 13 y con la marcha en defensa del santuario del 21 de mayo.


Meneame
del.icio.us

