Maestros, tercer lugar de quejas por violar Derechos Humanos
Guadalajara, Jalisco. Febrero 12.- Independientemente de si los maestros, junto con los sacerdotes y doctores, siguen siendo líderes comunitarios, los datos duros de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos arrojan un factor de preocupación.
De acuerdo a sus últimas estadísticas de la CEDH, los maestros y autoridades educativas se colocan ya en el tercer lugar con mayor número de quejas en su contra.
Según la información proporcionada por Arturo Durán Ayala, secretario ejecutivo de la CEDH, en primer lugar de quejas se encuentra la Procuraduría de Justicia con 718; le sigue la policía de Guadalajara, con 235; y, en tercer lugar con 234, la Secretaría de Educación Pública, ubicada incluso arriba de la Secretaría de Seguridad en el Estado de Jalisco.
La diferencia entre la Policía de Guadalajara y la SEP es apenas de una queja, lo cual es de llamar la atención por el tipo de actividades, tan diametralmente opuestas, que realizan.
Las mismas estadísticas establecen que las principales quejas se refieren a “prestación indebida del servicio público” (1021), “detención arbitraria” (929), “lesiones” (714), “incumplimiento en la procuración de justicia” (390), “intimidación y amenazas “(277) y cateo (245).
Las estadísticas corresponden al año 2007 y de acuerdo a la información de Durán Ayala, en el caso particular de los maestros las quejas en su contra abarcan desde el acoso sexual hasta golpes que inflingen a sus alumnos.
De acuerdo a sus últimas estadísticas de la CEDH, los maestros y autoridades educativas se colocan ya en el tercer lugar con mayor número de quejas en su contra.
Según la información proporcionada por Arturo Durán Ayala, secretario ejecutivo de la CEDH, en primer lugar de quejas se encuentra la Procuraduría de Justicia con 718; le sigue la policía de Guadalajara, con 235; y, en tercer lugar con 234, la Secretaría de Educación Pública, ubicada incluso arriba de la Secretaría de Seguridad en el Estado de Jalisco.
La diferencia entre la Policía de Guadalajara y la SEP es apenas de una queja, lo cual es de llamar la atención por el tipo de actividades, tan diametralmente opuestas, que realizan.
Las mismas estadísticas establecen que las principales quejas se refieren a “prestación indebida del servicio público” (1021), “detención arbitraria” (929), “lesiones” (714), “incumplimiento en la procuración de justicia” (390), “intimidación y amenazas “(277) y cateo (245).
Las estadísticas corresponden al año 2007 y de acuerdo a la información de Durán Ayala, en el caso particular de los maestros las quejas en su contra abarcan desde el acoso sexual hasta golpes que inflingen a sus alumnos.


Meneame
del.icio.us

Me permito participar en este blog con el objeto de denunciar que durante este año escolar, mi hijo quien cursa el primer año de primaria en la escuela particular Gabriela Mistral, (también conocida como Pimpinela), ubicada en Ezequiel Chávez No. 30, Magisterial Vista Bella, Tlalnepantla, Edo. de México, ha recibido por parte de la maestra Claudia Franco Salgado, quien imparte clases del idioma inglés en el 1º grado de primaria, maltrato infantil a nivel emocional y psicológico concretamente.
Mi hijo de 7 años, casi desde el inicio del presente año escolar me ha comentado, en repetidas ocasiones - la mayoría de ellas entre llanto y frustración - que su maestra de inglés (Miss Claudia) lo regaña fuertemente frente a sus compañeros, ante lo cual se siente ridiculizado por los comentarios de la docente a cargo de su educación. También me ha indicado que él se esfuerza por ser amable con su maestra con el afán de que ella no sea tan dura con él, sin lograrlo. Me ha pedido desesperadamente y entre lágrimas, la noche de la víspera de su regreso a clases de semana santa que “por favor hable con Miss Claudia para que sea más paciente con él, ya que él sólo busca dejar de ser ‘el peor de la clase’ y que lo único que quiere es ser un poquito mejor en esa materia”. Este argumento me deja claro el profundo sentimiento de frustración y humillación al que mi hijo tiene que someterse todos los días durante su clase con esta persona. Mi hijo me comenta que en su opinión, este trato hostil es una situación general con otros niños de su salón, pero que se acentúa su caso particular.
Cabe mencionar que el desempeño de mi hijo en cualquier otra clase impartida en dicho colegio es bastante normal. Sin embargo, su desempeño en las materias impartidas en el idioma inglés es notablemente bajo en relación a los otros resultados, y ésto refleja directamente el miedo que su maestra de inglés le inspira. Pese a que yo me he reunido con ella, y con la directora del nivel Primaria previamente, y a que hemos tomado acuerdos bilaterales por escrito, esta situación no ha cambiado, a pesar de un reporte sobre este asunto que he entregado a la Directora de Primaria de dicha institución.
No quiero dejar de mencionar que en los últimos días de clases previos a las vacaciones de semana santa, al recoger a mi hijo en la escuela, y respondiendo a mi pregunta de cómo había sido su día escolar, él me comentó que su maestra le había sugerido que cuando yo preguntara, me dijera que ella lo trata muy bien. En ese momento le pregunté si él pensaba que eso era verdad, y me respondió que no, y que sus regaños siguen siendo muy fuertes. A juzgar por este comentario, para mí, es evidente la manipulación a la que mi hijo está siendo sometido.
Ayer por la tarde mi hijo me reportó "trágicamente" que había olvidado el libro de inglés para hacer su tarea en la escuela. Pasó una tarde muy disgustado por este error, y en la noche entre lágrimas me contaba con frustración que su maestra hoy seguramente lo regañaría enérgicamente y le gritaría. Durante la noche despertó varias veces con pesadillas. En la mañana, sobra mencionar que el niño era un mar de lágrimas, pensando en la reprimenda que le esperaba en la escuela. Llamé a la escuela a las 7 am para solicitar una cita urgente con la directora de primaria exponiéndoles brevemente la situación, y me dijeron que la cita tomaría lugar hoy mismo a las 10.00 am. Fui a dejar a mi hijo a la escuela, y a las 10.00 am me presenté, según se había acordado. La directora de la escuela no llegó a la cita, y la maestra no se presentó a trabajar, lo que me deja claro el interés que se le ha puesto al asunto. Hablé con la directora de primaria, quien siempre me ha atendido, pero quien me dice que desafortunadamente, no ha podido hacer más al respecto debido a políticas internas.
Cada vez que he recurrido a la dirección de la Escuela Primaria Gabriela Mistral, específicamente con su propietaria y directora general, Gabriela Aguilera Díaz, buscando una solución a este problema, he obtenido el mismo resultado fallido que tuve durante mi primera reunión con el personal a cargo. Como usted podrá comprender, tengo la obligación como madre de velar por los derechos y la tranquilidad emocional y psicológica de mi hijo y recurriré a las instancias que sean necesarias para evitar que esta situación siga afectándolo. En consecuencia, le solicito a usted y su medio de comunicación, nos apoye con la difusión de este problema buscando que se tomen las medidas necesarias para que ni Imanol, ni ningún otro niño en esta escuela siga sufriendo este tipo de vejaciones a su integridad personal, que lejos de contribuir al desarrollo académico, obstaculizan su aprendizaje y su crecimiento como seres humanos.
Me pongo a sus apreciables órdenes para profundizar en detalles y hechos referentes a este caso, y agradezco de antemano a su programa la atención que se sirva prestar a la presente.
Nadia Sarur
nsarur@yahoo.es